Nadie tiene que acercarse a la cabina a gritar un título. Escanean un código, buscan su canción y la piden. Ya está.
Lo que cambia
Sin instalar nada
Un código en la invitación o en la mesa. Se escanea y se pide. No hay aplicación que descargar ni cuenta que crear.
El DJ llega preparado
Ve las peticiones semanas antes, no a las dos de la mañana. Le da tiempo a conseguir lo que no tiene, y sigue decidiendo él lo que suena.
Vosotros ponéis los límites
Esa canción no. Ese artista tampoco. Ni ese género. Se marca una vez y los invitados ni la ven.
Sin listas públicas
Nadie ve lo que pidieron los demás ni lo que se descartó. En una sala con toda la familia, eso importa.
Y os queda el recuerdo
Al escribir su petición, cada invitado puede dejaros una dedicatoria. Cuando termina la boda, con lo que de verdad sonó esa noche y todo lo que os escribieron, se genera un libro en PDF: las canciones, quién las pidió y qué os dijo.
Es lo que más gusta de todo esto, y no se puede rehacer después.
Para quién
- Organizadoras de bodas — un detalle más que ofrecer, sin trabajo extra la noche del evento.
- Fincas y locales — algo que os distingue y que la pareja recuerda.
- DJs — menos interrupciones y menos improvisar. Tú sigues mandando.
- Parejas — la música que queréis, sin estar pendientes.
Estamos empezando
Pedida está en construcción y buscamos las primeras bodas donde probarlo. Si organizas bodas, pinchas en ellas o te casas y esto te encaja, escríbenos y lo hablamos.